La auténtica reafirmación masculina del gallo (el chulo, el bravo) en el “solar” del latin soul o salsa: “¡yo!”. Escuchen esos metales de viento (saxofones, trombones, trompetas) que se parecen a los del funk negro, enfatizando el vigor y la fortaleza del hombre. Esto es verdadero latin-funk.