La factoría de éxitos y sello musical, Fania, y su orquesta -Fania All Stars-, grabo esta rareza por ser un boogaloo, estilo del que se querían distanciar los Pacheco y Harlow, tal vez por haber nacido “artificialmente” como motor de éxito en las dancefloors nuevayorkinas. Pero suena excelentemente interpretado, lo cual es técnicamente y artísticamente evidente por el talento musical reunido. Además es un boogaloo-salsa-montuno por el talante (a modo descarga) imprimido en la performance. No quiero ni imaginar si la Fania All Stars se hubiese dedicado a grabar algún lp en bugalú.
Creo, tal vez, que el boogaloo es el gran estilo afrocaribe-americano por excelencia, es decir ajeno a “razas” y tradiciones culturales arraigadas, en una verdadera terra incognita vitalista: el baile, el verdadero producto mestizo, en este caso.